La nutrición cumple un papel de gran importancia en el mejoramiento del rendimiento deportivo, siempre que no sea llevada hasta los extremos y caiga en una obsesión.

Los requerimientos nutricionales de un deportista no son muy diferentes de los de las personas sedentarias, necesitan como ellos carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua, pero estos requerimientos están determinados por la edad, la complexión física y la cantidad de actividad que cada uno practica. Dichas necesidades pueden satisfacerse mediante una dieta equilibrada, sin necesidad de recurrir a suplementos nutricionales.

Si bien los deportistas tienen necesidad de una mayor cantidad de alimentos debido a su gasto energético, basta con aumentar la ingesta de los mismos y de agua, para mantener las reservas energéticas.

En el caso de los suplementos, aportan nutrientes que permiten lograr resultados de una manera más rápida.

Los suplementos alimentarios:

Dependiendo de la disciplina, la constitución física, el estado y el tipo de entrenamiento, pueden resultar necesarios ciertos suplementos.

Algunos de los suplementos más buscados son:

  • Creatina: está presente en la dieta, en la carne. Pero puede suplementarse con comprimidos, mejorando la masa muscular y el rendimiento, disminuyendo la fatiga.
  • Picolinato de cromo: es un oligoelemento que evita los picos de energía (hipoglucemias), lo que permite obtener resultados constantes.
  • L-carnitina: es un aminoácido que contribuye a quemar las grasas.
  • Tribulus: es una planta medicinal empleada para mejorar los niveles de testosterona.
  • Algas marinas: este suplemento permite mejorar el metabolismo basal, regulando el peso, la homeostasis, la velocidad digestiva, entre otros.
  • Bebidas isotónicas: son necesarias cuando el esfuerzo es intenso y largo o cuando se pierde mucha agua. Pero debe ser un nutricionista el que determine la necesidad de tomar o no estas bebidas como suplementos alimenticios.

Lo fundamental para obtener un mejor rendimiento físico sigue siendo el mantener una dieta adecuada a las necesidades reales de cada deportista, para brindarle una reserva suficiente de cada nutriente.